Qué vanidad imaginarMe fascina como existen personas con esa capacidad de expresar con palabras lo que se siente. Y no solo decir en una frase algo que pareces sentir, si no describir ese sentimiento mediante palabras y frases que hagan que la persona que las lea sienta lo mismo, aunque no pueda definirlo.
que puedo darte todo, el amor y la dicha,
itinerarios, música, juguetes.
Es cierto que es así:
todo lo mío te lo doy, es cierto,
pero todo lo mío no te basta
como a mí no me basta que me des
todo lo tuyo.
Por eso no seremos nunca
la pareja perfecta, la tarjeta postal,
si no somos capaces de aceptar
que sólo en la aritmética
el dos nace del uno más el uno.
Por ahí un papelito que
solamente dice:
Siempre fuiste mi espejo,
quiero decir que para verme tenía que mirarte.
Y este fragmento:
La lenta máquina del desamor
los engranajes del reflujo
los cuerpos que abandonan las almohadas
las sábanas los besos
y de pie ante el espejo interrogándose
cada uno a sí mismo
ya no mirándose entre ellos
ya no desnudos para el otro
ya no te amo,
mi amor.
***
Julio Cortázar
Me gusto este poema no solo por lo que dice, si no porque me hace sentir lo que dice. "Para verme tenia que mirarte" ... y después uno a un lado del otro mirándose pero no entre ellos, solo a ellos. Esa distancia que se puede crear tan facilmente con la rutina y la costumbre, el estres y el trabajo, etc.. Esa distancia que yo creo, viene natural después de la pasión... Esa distancia duele. Pero, como en todos mis cuentos de princesas, esa neblina se puede disipar. Es simple, hay que ser dos sin ser uno mas uno (simple?).
El siguiente libro que lea tendrá que ser uno de Julio Cortázar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario