24 abril, 2009

De noche. Estacionamos el coche justo en frente a la entrada. Era un lugar donde yo no había estado antes. Entramos, yo de su mano, con una seguridad extraña y respirando ese aire pesado y triste. Un par de saludos antes de llegar a los dolidos principales. Saludo de mi padre, los abraza. Un momento después dice " Mi hija", yo saludo con un apretón de manos y un abrazo fuerte. Entramos en la sala donde la velan. Huele mucho a flores. Intento no estornudar. El esposo de la ahora descansada hermana de mi abuela esta allí. Durante mi saludo, toma mi mano por un rato mas. Habla con mi padre, es triste pero no agonizante. Ya esperaban su muerte. Yo no la conocí.

Nunca se como comportarme en un funeral.

Pero creo q la "mejor forma" no es recordando la historia neonazi que esta leyendo, tampoco que quiere mas agua o que su estomago aprieta.

Y mucho menos, recordar que el último funeral al que habías asistido era el de Rogelio Prado Reyes.

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