Después de cenarse una rica torta de lechón con los padres, no queda mucho más que hacer q platicar. Recordemos a la pesada elefantita rosa que solía tener cuando era niña... nos separábamos poco. Era algo grande y me servía hasta de carrito jeje...
Como recuerdo q pesaba muuucho....
En sus últimos días la pobre ya no tenia ojos ni orejas, jeje y creo q me la tiraron porq se descoció. La hizo Rosa.
Y antes de que se me olvide: para Pam gracias!

No hay comentarios:
Publicar un comentario