04 noviembre, 2008

Sol

Un montón de luz que llega del cielo. Abres los ojos para darte cuenta que dejaste la ventana abierta. Él a un lado tuyo, aun dormido, deja ver que tiene un poco de frío. Le subes las cobijas asegurándote que este mas calientito. Suspira, y eso te hace sonreír.


Te levantas a cerrar la ventana, después de todo el otoño ya esta marcado y el clima empieza a enfriar, sobretodo en las mañanas. Te quedas un poco asombrada por la calidez que sientes con la luz solar sobre tu cuerpo.


-¿Ya te despertaste?- oyes decir desde las cobijas- ven quedate otro rato.

- Me tengo que ir - dices pero no triste, hoy será tu primera entrevista de trabajo, y lógicamente estas emocionada. - Mejor acompañame a desayunar.

- Ok, solo dame 5 minutos más por favor.

- Te quiero - le das un beso en la frente y sales del cuarto a bañarte.


El agua de la regadera es realmente reconfortante. Te sientes feliz, sabes que todo estará bien. Después de todo has tenido tanta suerte de volverlo a encontrar. No puedes dejar de sonreír. Terminas de bañarte y te arreglas un poco. Él se levanta para salir contigo a buscar algo de desayunar...




En ese momento suena tu despertador, a un lado de ti sigue la almohada que pones para no sentir la cama tan grande. Ya se te hizo tarde como siempre, te levantas, corres a bañarte. El agua aun un poco fría termina de despertarte. Te vistes, tomas un yogurth del refrigerador y una manzana de la alacena y sales corriendo. Al salir a la calle te das cuenta que algo de tu sueño era realidad, el sol calienta tu cuerpo, y sonríes.


Hoy puede ser un gran día y mañana también.

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